Por Alden González / MLB.com

Los grandes-al menos muchos de ellos-se motivan con el deseo de hacerles quedar mal a los escépticos. Y llegando a la temporada del 2012, parece que hay muchos que dudan de Albert Pujols.
Ellos dicen que el dominicano está entrando en declive y que los Angelinos pudieron haber cometido un costoso error al otorgarle un contrato de 10 años y US$240 millones.
Pero Pujols está tan enfocado-en cada pitcheo, cada turno y cada segundo de cada práctica-que nada de lo antes mencionado parece llamarle la atención.
"No pienso en eso", ha dicho muchas veces el primera base. Y si lo ves de cerca todos los días, se lo creerás. "La gente puede criticar todo lo que quiera. No me llevo de lo que dicen los otros. Eso nunca ayuda, así que nunca me pierdo en eso. Trato de hacer mi trabajo y trato de hacer lo que puedo. Nunca trato de hacer lo que no puedo. No me pongo ese tipo de presión. Al fin y al cabo, lo único que puedo hacer es de lo que soy capaz para ayudar a este equipo y a esta organización."
Si bien es cierto que Pujols no habla como un jugador decidido a hacerles quedar mal a los escépticos, también es verdad que ha lucido como tal.
Llegó a los entrenamientos de los Angelinos una semana antes de lo previsto, llegó al estadio casi todos los días mientras salía el sol, hizo muchos viajes con el equipo a otras sedes primaverales en la pretemporada y trabajó sin descanso. Puso excelentes números en la Liga del Cactus y luce más esbelto que al final del año pasado, cuando ayudó a los Cardenales a ganar la Serie Mundial.
Sin embargo, ése es el Pujols de costumbre en la primavera.
"Le pregunté a varios peloteros que jugaron con él y dijeron que hace eso todo el tiempo", reveló el jardinero de los Angelinos, Torii Hunter. "Está haciendo lo que hace, que es ir duro todos los días. No creo que tenga nada que demostrar. Lo ha hecho todo. Ha hecho lo que se supone que tiene que hacer y recibió lo que recibió. Eso está bien. ¿Estás celoso? Pon a tu hijo a jugar este juego."
Pujols es, a la medida de casi todos, el mejor bateador del planeta. Lo ha sido durante una gran porción de su carrera de 11 años en Grandes Ligas, en la que ha ganado tres premios al Jugador Más Valioso de la Liga Nacional. Es el único pelotero en la historia en acumular 10 temporadas consecutivas con al menos promedio de .300, 30 jonrones, 100 empujadas y 30 dobles.
Sí, en los últimos tres años se ha visto una ligera disminución en su producción. El OPS (porcentaje de embasarse más slugging) del dominicano ha bajado en cada una de esas campañas, y sus números del 2011--.299, 37 cuadrangulares y 99 impulsadas-fueron los más discretos de su carrera.
Y claro, el contrato de Pujols en los Angelinos incluye mucho dinero en los últimos años, lo cual significa que el equipo le estará pagando US$28 millones, US$29 millones y US$30 millones cuando tenga 39, 40 y 41 años, respectivamente.
Pero lo único importante ahora mismo, con el Día Inaugural ya acercándose, es que Pujols hace de los Angelinos un equipo contendiente.
"Sé que he tenido buenos éxitos, pero siempre estoy pensando en tener la mejor temporada de mi carrera", dijo Pujols, nueve veces convocado al Juego de Estrellas y autor de 445 jonrones y 2.073 hits. "Esas son las cosas en las que me enfoco. Y no es sólo por mí, sino también por todo el equipo. Al final, es para eso que juegas-ser campeón. Lo único que importa es cuántos anillos tienes cuando te retiras."
Cuando los Angelinos terminaron a 10 juegos de la cima del Oeste de la Liga Americana el año pasado, fue por una ofensiva que no rindió lo suficiente-eso lo reconoce el manager Mike Scioscia. Los Angeles estuvo en el lugar 17 en Grandes Ligas en carreras anotadas y OPS colectivo. Ayuda el regreso de un Kendrys Morales en salud, pero es la presencia de Pujols como tercer bate que cambia la dinámica, por lo que él mismo produce y por el impacto que tiene sobre los que lo rodean.
De repente, los Angelinos parecen tener un ataque legítimo. ¿Será tan bueno como el de Texas? Tal vez no. Pero debe de ser suficiente para apoyar a un cuerpo monticular de lujo. Por eso el as Jered Weaver recuerda perfectamente su reacción cuando supo la noticia de la firma de Pujols.
"Corrí por la casa en mi ropa interior para encontrar a mi esposa y darle un gran abrazo", relató el derecho.
"Todo el mundo en ese clubhouse está bastante confiado", dijo Scioscia. "Pero una cosa es estar confiado y otra es contar con un equipo más profundo para convertir esa confianza en victorias tangibles. Creo que somos mejor equipo ahora. Creo que ése será el impacto de (Pujols)."
El estado de la franquicia de los Angelinos cambió drásticamente el 8 de diciembre, cuando el propietario Arte Moreno invirtió más de US$315 millones para firmar a Pujols y al zurdo C.J. Wilson. Ahora, luego de cuatro meses de anticipación, es casi hora de ver cómo será todo en el terreno de juego.
Para Pujols, el partido del viernes por la noche ante los Reales en el Angel Stadium marcará su primer Día Inaugural sin vestir el uniforme de los Cardenales.
¿Cómo se sentirá?
"Como cualquier otro Día Inaugural", dijo Pujols. "Estoy contento donde estoy, y sólo voy a tratar de hacer lo mejor que pueda para ayudar a mi equipo a hacer ese juego. Esa es mi única concentración."
Tal vez sea verdad que es una "máquina".